Primer Movimento: Ningún grupo puede sonar mejor que su batería
La última semana de septiembre de 2007 fue cuando las sesiones de grabación del Universo Pásmico dieron comienzo. Un lunes por la mañana Rober afinó los timbales y dispuso el elenco de micros alrededor de la batería y la rodeó de mantas. También colocó la banqueta en la que se sentaría Iñigo Eléxpuru, baterista de la Lone Ark Riddin Force está vez cambiando a un registro más rock!!
La rutina de grabación era la siguiente: quedar a eso de las dos en el estudio para ir a comer los tres juntos al Pozo. Después de comer bien bien y una ligera sobremesa nos íbamos al estudio a darle a las baterías.
Tras grabarlas me acabé de convencer de que Iñigo fue un gran acierto. Por un lado, por sus aportes artísticos de los que estoy más que satisfecho y por otro, que Rober y él ya se conocían y así todo fue más sencillo a la hora de grabar y para tener un ambiente familiar durante las grabaciones.
Segundo Movimento: Cuerdas Graves
La mayor parte de los bajos se grabaron en el puente de los santos. Me resultó durilla la grabación, no había ensayado, ni siquiera tenia una guitarra en casa y hacia mucho tiempo que no tocaba un bajo. Aún así se grabaron, eso si, sin ninguna floritura . ..
Tercer Movimiento: Sesión de Limpieza
Con el recién estrenado 2008 Rober y yo quedamos para repasar lo grabado y editar un poco todo antes de grabar las guitarras.
Cuarto Movimiento: Cuerdas, Arreglos y Voces
En semana santa tenía dos semanucas por delante para dedicarlas al Universo Pásmico y había que aprovecharlas. Tras haber decidido la guitarra con la que grabar (una danelectro reconvertida a pásmica) había que dar al disco el gran empujón!!
La primera semana la pasé en Potes grabando guitarras pásmicas. A parte de la parte romántica de grabar las guitarras en mi propia casa también le daba un ambiente más relajado y con el ritmo calmado que necesitaba para las grabaciones.
De todas formas no fue del todo relajado, las guitarras es una de las partes más importantes en este disco. todo gira alrededor de ellas. Ello hacia que las sesiones tuvieran una pizca de tensión.
Digno de mención es que justo había una obra al lado y perros vecinos no paraban de ladrar. Un miedo más, pero había que tirar para delante. . ..
La semana siguiente tocaba rematar las grabaciones. Unos bajos y guitarras que faltaban para empezar. Después el Rober metió unos pianos y como no podía faltar: el Hammond! con su Leslie. También se animó con unos arreglos de contrabajo y yo con una marimba que estaba por el estudio.
Con toda la instrumentación registrada llegaron las voces. De nuevo no lo pasé del todo bien, es una parte importante de todo disco, al fin y al cabo, la voz está al primer plano y transmite más mensajes.
Al menos contaba con la paciencia ilimitada de Rober que junto a su buen oído hizo que se sacará lo máximo de mi garganta. A veces es difícil encontrar el punto intermedio entre tempo, afinación e interpretación. Pero bueno, se consiguieron grabar las voces en el tiempo que se tenía para ello.
Quinto Movimiento: Cambiando de Rama
El 11 abril se hizo el cambio de rama, es decir, Rober pasó las grabaciones a Mario. Ese día también se grabó algo más. Pero no es el momento de desvelarlo aún. También se decidió de forma definitiva que un tema lo mezclaría Rober.
Se emplearon casi ocho meses para grabar. Pero era el tiempo que se requería para lograr que cada cosa grabada se hiciera con el mimo y dedicación que se merecía.

